Casado Santapau Gallery is pleased to present the meticulous zeptosecond, Matthias Bitzer’s second solo exhibition with the gallery. In his latest body of work, Matthias Bitzer presents a dramaturgical constellation of painting, sculptural elements, and collage works that operate as a framework to facilitate highly individualized pathways through our “thick present” 1. Building upon his previous research into time, memory, and perception, the relational modalities that Bitzer’s works propose echo the myriad trivial, fantastic, evanescent impressions we receive on any given day, heeding Viriginia Woolf’s call to “record the atoms as they fall upon the mind in the order in which they fall,” to “trace the pattern, however disconnected and incoherent in appearance.”

An accumulation of figurative and abstract zeptoseconds, the works in the exhibition coalesce to present a world only visible in its parts, echoing the notion that the closer one is to the center of something —whether an enigma, mystery, or catastrophe— the more challenging it is to “pull back and see the shape of it entire.” 3 In fact, some of the exhibition’s most central works are the least visible, requiring you to physically interact with them to grasp their content. Housed next to a grey enclosure mounted on the wall, Rumbler (Phosphor Notes) contains myriad framed works on paper that respond to the urgencies of our current moment. Unlike the imagery in Bitzer’s more figurative paintings, which have a cryptic yet timeless quality, the phosphor notes possess a different kind of temporality: quick, rapid-fire snapshots of our time. Like “writing between the lines in invisible ink,” 4  the notes are a contemporary form of the ancient literary genre hypómnema, notebooks that formed a material memory of things read, heard, and thought, offering them to the user as an accumulated treasure for rereading and later meditation.

In the universe that Bitzer’s works spawn, time is something that keeps on dropping. It moves through us, bounces off of us, dependent on interactions, coincidence, games. In clock losing cohesion (die zerbrochene Uhr), an angular eel-like form, that appears in various iterations throughout the gallery space, appears as a shadow figure penetrated and crossed by zip-like lines and three-dimensional spheres affixed directly to the canvas. There is a madcap logic to the composition that repeats as echoes exploded throughout the gallery, creating destabilizing layers, plateaus, and openings that is perhaps, as John McCracken notes, “[…]what could be called ‘Real’ time, which is really all time—past, present and future—rolled into one fantastic, simultaneous pattern. And there are ‘raying out’ all around us numberless futures and numberless pasts, and numberless parallel and alternate probabilities. All, as mind-boggling as it may seem, are real dimensions of existence.” 5

1. Donna Haraway, Staying With the Trouble.
2. Virginia Woolf, Modern Novels.
3. Jim Shepard, Project X: A Novel.
4. Doris Lessing, The Memoirs of a Survivor. 
5. John McCracken, quoted in Frances Colpitt, Between Two Worlds: John McCracken, Art in America, 11 April 2011.

 

La Galería Casado Santapau presenta el meticuloso zeptosegundo, la segunda exposición individual de Matthias Bitzer en la galería. En esta ocasión, Matthias Bitzer muestra una constelación dramática de pintura, elementos esculturales y obras de collage que operan como un marco para facilitar caminos fuertemente individualizados a través de nuestro “presente denso” 1. Basándose en sus anteriores investigaciones sobre el tiempo, la memoria y la percepción, las modalidades relacionales que proponen las obras de Bitzer se hacen eco de las innumerables impresiones triviales, fantásticas y evanescentes que recibimos en un día cualquiera, atendiendo al llamamiento de Viriginia Woolf de “registrar los átomos tal y como caen en la mente en el orden en que lo hacen”, para “trazar la pauta, por inconexa e incoherente que sea en apariencia”. 2

Las obras de la exposición son un cúmulo de zeptosegundos figurativos y abstractos, se fusionan para presentar un mundo que sólo es visible en sus partes, haciéndose eco de la idea de que cuanto más cerca se está del centro de algo -ya sea un enigma, un misterio o una catástrofe- más difícil es “apartarse y ver su forma completa”. 3 De hecho, algunas de las obras más importantes de la exposición son las menos visibles, y es necesario interactuar físicamente con ellas para comprender su contenido. Ubicada juanto a un recinto gris montado en la pared, Rumbler (Phosphor Notes) contiene innumerables obras enmarcadas en papel que responden a las urgencias de nuestro momento actual. A diferencia de las imágenes de las pinturas más figurativas de Bitzer, que tienen una cualidad críptica y a la vez intemporal, las phosphor notes poseen un tipo diferente de temporalidad: instantáneas rápidas de nuestro tiempo. Como “escribir entre líneas con tinta invisible”,4 las notas son una forma contemporánea del antiguo género literario hypómnema, cuadernos que formaban una memoria material de las cosas leídas, escuchadas y pensadas, ofreciéndolas al usuario como un tesoro acumulado para su relectura y posterior meditación.

En el universo que engendran las obras de Bitzer, el tiempo es algo que sigue cayendo. Se mueve a través de nosotros, rebota, depende de las interacciones, de las coincidencias, de los juegos. En clock losing cohesion (die zerbrochene Uhr), una forma angular parecida a una anguila, que aparece en varias iteraciones a lo largo del espacio de la galería, aparece como una figura de sombra penetrada y atravesada por líneas de cremallera y esferas tridimensionales fijadas directamente al lienzo. Hay una lógica alocada en la composición que se repite como un eco que estalla por toda la galería, creando capas, mesetas y aperturas desestabilizadoras que quizá sea, como señala John McCracken, “(…) lo que podría llamarse tiempo ‘real’, que en realidad es todo el tiempo -pasado, presente y futuro- enrollado en un patrón fantástico y simultáneo. Y a nuestro alrededor se “desvelan” innumerables futuros e innumerables pasados, e innumerables probabilidades paralelas y alternativas. Todo, por muy alucinante que parezca, son dimensiones reales de la existencia”. 5

1. Donna Haraway, Seguir con el problema.
2. Virginia Woolf, Ficción moderna.
3. Jim Shepard, Proyecto X.
4. Doris Lessing, Memorias de una superviviente. 
5. John McCracken, citado Frances Colpitt, Between Two Worlds: John McCracken, Art in America, 11 April 2011. Traducción propia.